21 sept. 2014

Sabíamos Que El Otoño Llegaría…

…pero en aquel momento aún era verano.

Y se ha acabado el verano.
Y lo verdaderamente importante es que se han acabado las sandalias, nuestra piel dorada y brillante bajo el sol, las risas, los planes, vivir el último plan que se nos hubiera pasado por la cabeza sin prestar atención a si era de día o de noche. Y es que, no nos hemos dejado ni un minuto por vivir.
Ni uno.
Y ahora empieza el "corre que no llegas a clase", las noches en vela estudiando, el retorno a la ciudad, todas y cada una de nuestras rutinas asomando a la vuelta de la esquina; y otras tantas cosas que si sigo enumerándolas me harán querer meterme en la cama y no salir hasta que llegue abril.

     "Oye, ¿te acuerdas de aquella noche cuando…?".
Da igual de la noche de la que hablemos, el resultado final será una sonrisa. Seguro.
Nunca había un vaso vacío para brindar, nunca estaba nadie solo, no dejábamos nunca que las cosas que nos dolían o nos preocupaban se quedaran; no estaban invitadas a la fiesta, las dábamos cita para otoño y desaparecían y ahora… ¿quien se acuerda de ellas?.
Cantar a gritos continuamente, ¿quien hubiera imaginando que nuestras gargantas llegarían hasta aquí?, o nuestros pies, que no nos hemos dejado ni una sola canción por bailar.
Aunque muchas las bailaríamos de nuevo encantados.

Cuando llegue diciembre, con su frio profundo castellano, ese que llega hasta los huesos, recordaré las escapadas a ninguna parte, toda la gente nueva que apareció por sorpresa y me sorprendió haciéndome sacar mi mejor versión, aquellas mañanas en las que nos despertábamos cantando en medio de nuestra propia fiesta, alimentándonos de anécdotas y… ¿dormir? tenemos todo el invierno para eso.
Éramos verano, sol, luz, y queremos volvernos a sentir así de vivos y brillantes.

Nadie sabía nada de septiembre en agosto, sólo sabíamos que al día siguiente saldría el sol y lo demás no importaba, teníamos entre las manos todo para hacer una buen día. Y lo hacíamos. Uno tras otro.

Yo abro la maleta para irme, para llenarla de jerseys, botas… cierro del todo este verano. Cerramos este verano y el que viene volveremos a abrir las verbenas, las botellas, las toallas, las tardes de sol y las noches infinitas.

No dejemos que el otoño nos robe esa energía que no nos ha dejado parar ni un sólo minuto; por todos aquellos que no nos imaginábamos así este verano y no queremos imaginarnos el que viene, y que en el peor de los casos sea tan fantástico como este.

     "Chicas, ¿nos vemos mañana por la mañana?"

Dejemos el calendario de lado, nos vemos en la próxima tarde de sol, aunque sea pleno enero, que ya nos haremos el verano nosotros.

Os espero en cualquier banco al sol.

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