Cae con fuerza la lluvia.
Esta descargando todo lo que lleva retenido, lo que guardaba callado (el cielo) durante tanto tiempo.
Y los que conocemos a este cielo lo veíamos venir, pero a los que les haya pillado de improvisto estarán teniendo que soportar todo el peso de su rabia, de su ira.
Una llantina que viene desde el cielo, gritando a su manera.
Contándonos una historia que ni tú ni yo entendemos, pero que seguro que los implicados comprenden a la perfección.
Una tormenta que viene como anillo al dedo a muchas iras, a muchos desaires. De gente que es cielo, tormenta y lluvia en la tierra.
Luego ya cansado lo deja.
Y le quedarán cosas en el tintero, pero hay que guardar argumentos para las tormentas venideras.
"No quieras saber de mi frio de verano.
De mis desvelos cansados.
De mi alegría contagiada.
Del no entender lo incomprensible.
Del pensar lo repensado.
Del querer.… ¡del querer!.
Del soñar lo posible.
De convertirlo en imposible cada amanecer.
De amanecer extraña por conocer todo demasiado.
Por conocer demasiado esas sábanas que solo hablan de mi."
Y después escampó. Como siempre que llueve.
Porque si no escamparía, no podría volver a llover.
la lluvia limpia, arrastra muchas cosas.. de vez en cuando una tormenta no está tan mal, no?
ResponderSuprimir:)