10 jun. 2011

Saber lo que ya Sabías.

Hoy me he corrido mi última fiesta pucelana del curso.
Y que quieres que te diga… mal no ha estado.
Pero muy sin mas.
Se recordará por ser la última, por discutir en la puerta de tu pub de siempre para que no llamen a la policía y se lleven a tu amiga, y acabar con esta misma en la puerta de mi residencia vómito viene, vómito va.

También pretendía ponerme a prueba. A mis órganos internos mas que nada.
El hígado lo ha superado con creces, ha aguantado los cinco cubatas de garrafón como un campeón y sin signos de embriaguez, y el otro sigue como siempre.
O mejor, mas motivado por lo de siempre (bueno… siempre, you know).
Si ya lo sabía yo, no hay nada.
Ver, gente para aquí, para allá, pero que no. Nada.

Sin embargo… cuando venía hacia mi habitación… me he dado cuenta que un poco ebria si estaba.
Pero no se me traban ni las palabras, ni las letra, y estoy hipersincera conmigo misma.
Que bueno, tampoco me engañaba mucho últimamente.
Hice autovoto de honestidad, y lo voy cumpliendo bien.
Y si lo que me reafirmo al acostarme y al levantarme lo veía borroso, ahora lo tengo muy claro.

Digo que tengo claros, lo que son como sentimientos, que en el fondo son dudas… porque es como tener claro que es un castillo de aire y no una choza.
Algo así.
Pues esto parece como una casa… casi un chalet… mas o menos. El nivel chabolista de construcciones aéreas está mas que superado. Ahora queda confirmar el castillo y edificarlo.
Dame un par de meses y ya que contaré.
Ya te rondaré "moreno" (seguiré digo).

Es como aquella canción que te tu ya sabes…
Ya sabes…

Bueno. Me voy. Que esto ya es demasiado desvarío.

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