12 abr. 2011

Ausencia de Brillo

No ando muy espléndida la verdad.
Es agobio.
Estoy feliz, pero a la vez tremendamente agobiada, colapsada por miles de cosas (bueno, en realidad no tantas, pero dan mas guerra que un batallón de ellas).

Para colmo en los dos últimos días (incluyendo el presente) han sido todo lo frustrantes que cabía esperar de ellos.
- Me duelen las muelas (mucho). Producto de mis nervios
- Nervios acumulados por el parcial 'optativo' (si, optativo, pero no hacerlo puede costarte un mal de ojo por parte de la profesora para el resto de tu carrera).
- Esos mismos nervios provocaron un gran colapso que hizo que mi inspiración se esfumara como el vapor (cosa que me provocaba una mezcla de mi desesperación con un aumento progresivo de mi nerviosismo) (aún sigo en busca de la señorita inspiración, cuando quiera pásese a visitarme)
- Con la tontada para aquí para allá recibí la visita de los pintores…. (y esto no mejoraba la situación en absoluto).
- Llevo acumuladas horas de sueño (horas por dormir digamos) como para hibernar durante medio año.
- Necesito una ración de vacaciones ya!


Pero bueno, es en estos momentos cuando de verdad valoras los buenos ratos pasados.
Esos congelados en tu memoria, dulces recuerdos de días pasados.
Y sonríes pensando en ellos y en las tontadas que hacen que todo se torne gris. Esas tontadas que se disiparán con un baño de color de aquellos elementos del pasado (próximo) recuperados en el futuro.

** Mención especial requiere esto…:
Santander. 10 - Abril
Cualquier palabra se queda corta para definirlo. Donde mar y montaña son uno.
(Gracias a ese demente que tan amablemente me acogió por tierras cántabras, cocinó para mi (una de mis mejores cenas de cumpleaños, por no decir la mejor), me enseñó a comer con palillos, hizo de excelente guía turístico por Santander y bueno, otras tantísimas cosas que me reservo pero que sé que él de sobra sabe. GRACIAS, no me cansaré de decírtelo).

Ánimo, dos días más y ¡seré libre!.

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