23 feb. 2011

Sonreir. Privilegio de pocos.

Comer helado en invierno… es difícil.
Cuesta encontrar sitios con helado. Y cuando los encuentras…
Es helado cutre, cutre o de hace ni sé.
Ese helado tiene mas historia que tú.
Y mira que me gustan las cosas con historia.
Pero helado rancio no, gracias.

Y luego el sabor.
Porque hombre, la igualdad está genial (preciosa utopía)
… Pero no todos los helados son iguales.
El de frutas del bosque… es… es perfecto.
Y no suele costar encontrarle. Podría comerme… un tarro de 500 g..
Pero el limón.
Ese es el helado ideal. Inigualable.
Y imposible de encontrar en invierno -.-'

Bueno, eso en invierno.
Hay días que es imposible sonreir.
Sonreir de verdad digo. Cuando la risa sale con ganas.
Eso pasa en invierno, en primavera, en verano y en otoño…
De lunes a domingo, de Enero a Diciembre.
De sol a sol. De luna a luna.
Sonreir, privilegio de pocos.

Pero hay excepciones :) Hoy soy una privilegiada.
Hoy me he levantado con un día asquerosísimo.
Pero en lo mas tonto, que me ha dado por sonreir.
Por pequeñas cosas, que no tendrán mucho valor.
Pero que me hacen sentir bien.
Gracias.

2 comentarios:

  1. Aquí en Santander hay una heladería que se llama Monerris. Elaboran el que es sin duda el mejor helado de limón que JAMÁS haya probado. Deberías probarlo algún día.

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  2. Los helados molan.

    Hace unos días encontré una confitería-heladería con algún que otro sabor de tendencia moderna y experimental. Y he de decir que no se comparan a los clásicos mixtos de vainilla y chocolate.

    Por tu culpa me apetece un helado ahora :(

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