9 sept. 2010

Fiesta Pijama

Woo Wooo, fiesta pijama!¡
Venga, pues vale le decía a mi conciencia.
preparé toda espacie de mascarillas, cremas, pintauñas…
Mayas y camiseta de tío.
Me apetecía saber si la cosa era tan buena como la pintaban en las pelis americanas antes de dejar de ser una teenager plagada de granos.
(Lástima haberme invitado solo a mi, menuda cabeza la mía!)
Y bien, todo fue… fue. Aún me siento orgullosa por haber sobrevivido. Hice lo mismo que cualquier noche, pero pensando que hacia cosas diferentes y a poco acabo durmiendo en el sofá.
- Cogí chupa chups de la despensa. El típico chupa chups marca blanca del ultramarinos del lugar. Y bien, me siento en la cama, y me dispongo a pintarme la uñas. Tras media hora con el chupa chups en la boca y haberme comido la mitad lo saco, lo miro y aún me sorprendo que no me haya muerto siendo como soy yo. UNA HORMIGA, muerta, en el interior de lo que pensaba que era mi chupa chups, pero a lo visto era de ella.
- Superado el trauma en parte y tras haber inspeccionado todo paso por paso toca película.
Por fin todo estaba bien, comía galletas con chocolate como una obesa deprimida, lloraba como una descosida (jodido Mr Nobody) y de repente se oye un plof, y un fluido que se desparrama y avanza deliveradamente por la cama.
Vamos, que la Pepsi de la mesilla se habia cansado de vivir en la lata y le gustaba mas la cama.
Levántate, de mala hostia y calladita y cambia las sabanas, limpia el suelo (si, las dos bolas gigantes marronaceas de servilletas de la calle de mi abuela me pertenecen U__U).
Cuando terminé de limpiar no tenia ganas de mas cosas, así que me metí a la cama. A dormir.
Tres de la madrugada, cada ciudadano descansa plácidamente; seguramente en un mullida cama en lo que yo me levanto del suelo por la pedazo de hostia que me acabo de meter.
Definitivamente, es verdad, las películas no cuentan mas que mentiras.

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