2 ago. 2010

Dimensión Temporal

Miles de millones de habitantes terrícolas. Seres pensantes en plena lucha por sobrevivir, de la manera mas satisfactoriamente posible.
Cuerpos que se mueven continuamente. Ciudades que no duermen, una humanidad al acecho continuamente para los retos que se presentan, de manera continua; nada tiene descanso y casi parece que nada tendría fin. Pero todo se acaba y cuando ese momento llega ves una vida inacabada que se acaba.
Cada movimiento individual, cada desorden colectivo; el caos global en conclusión. Y sin embargo, todo ordenado, todo jerarquizado gracias a la dimensión temporal.
Según la teoría de cuerdas son 10 las dimensiones existentes; 3 dimensiones espaciales, 6 dimensiones compactadas y 1 dimensión temporal. Quizás sea esta última la que mas relevancia tenga.
El tiempo es sin duda el telón de fondo de nuestra vida y coordina todo sin que apenas nos demos cuenta de la magnitud que tiene en nuestra vida cotidiana.
Horas, minutos, segundos, e incluso milisegundos. Marcan el ritmo, ordenan los miles de movimientos desordenados. Ese algo que consigue meter en pentagrama la melodía de la vida.
Todo avanza, el tiempo nos va empujando de manera inevitable a nuestro final, controla todo, evitando que nos salgamos de lo marcado. del guión preparado.
Celebramos el paso del tiempo (comúnmente denominado como cumpleaños), planeamos todo (es mas, consideramos la impuntualidad una falta de respeto U_U y nos desesperamos cuando alguien tarda en llegar), calculamos el tiempo que tardamos en hacer cualquier cosa. En fin, empieza a apestar este sobre control temporal.
Y claro, para emplear esta esfera temporal se necesitaba de un objeto. El reloj. Los hay de todo tipo y color: de cuerda, analógicos, nucleares, digitales, de arena, solares, de péndulo…. Y todos con un mismo propósito, marcar el tiempo.
En cierto modo es la dimensión mas vital; porque nos hemos convertido en seres dependientes de ella, y eso que podríamos subsistir perfectamente sin ella, es mas, incluso estaríamos mejor. Y es al hombre/mujer de ahora no le basta con saber si es de día o de noche y cubrir sus necesidades vitales cuando le plazca, necesita precisión a la hora de ejecutar sus acciones; porque el mundo le exige precisión.
¿El problema? Que sin que nos demos cuenta el tiempo se está convirtiendo en un impedimento importante. Vivimos de guión, nadando entre planes y correteando entre propósitos. Con esto que quiero decir; que el tiempo (y en consecuencia las prisas que este provoca) nos ha absorbido en su espiral dejándonos sin tiempo para ser nosotros mismos.
Y siendo así como podemos decir que tenemos todo el tiempo del mundo por delante, cuando en realidad nos pisa los talones por detrás. O afirmar que somos libres cuando dependemos completamente del tiempo.
En esta fantasía de la vida, llena de dolor, hastió, pesadumbres; no nos podemos permitir (y nunca mejor dicho) perder un solo segundo.
Nacemos, y tenemos una presencia limitada en este planeta. Limitada y de desconocida duración para nosotros. Y si llegamos aquí para ser conseguir nuestros propósitos, sean cuales sean, no nos merece la pena atarnos a condiciones para conseguirlo. Condiciones que acaban convirtiéndose en entretenimientos en nuestro camino para llegar a nuestro destino.
Quizás la atadura principal sea esa, el tiempo. Probemos a vivir dos días apartados del tiempo y sus ataduras, es difícil; lo sé, pero quizás sea está la única manera de vivir libremente y por lo consiguiente, ser felices.

¿Yo? Algún día (lo mas pronto posible) habré reunido todo lo necesario y todos me desearán lejos lo necesario como para vivir sin tiempo.
Algún día probaré como es eso de vivir, como sabe ser feliz.

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