9 ago. 2010

Introspección sobre mi misma (una de tantas)

Tengo un jodido desorden mental bestial
Adoro que nadie me entienda; ser incomprensible para ese 99,9% de la humanidad.
Comer yogures de macedonia en la terraza con cara de orangután pajolero, onanizarme con cualquier objeto capaz de no traicionar (como haría cualquier contenedor de cromosoma, tener sueños eróticos con Rossy de Palma y algunas atrocidades mas.
No no, ahora un poco mas realmente; no se que clase de bicho soy.
Un agrupación de desvaríos que hace preocupar a la sociedad.
No sé, quizás este predestinada a amar a muerte a la papelera mugrosa de la boca de metro de San Mamés.
Color Favorito: Marrón Mierda
A veces me viene a la mente que clase persona puede llegar a ser; y lo socialmente aceptado lo tengo todo descartado. Creo que soy algo así… como decirlo… un camionero con aspiraciones necrófilas con tetas y vagina. Eso o una bibliotecaria ninfómana. Todo demasiado relacionado con el sexo para no haber experimentado nunca con ello hasta el momento…
No se a donde dirijo mi vida, pero como controlar algo así. No aguanto que otros la dirijan pero yo no sé como hacerlo. Aún tengo ganas de matar a aquel que creo esto y no creo el manual de instrucciones.
No puedo seguir comiendo Chupa Chups de sandía a altas horas de la madrugada como si nada pasase…
¿En qué momento de mi vida perdí los papeles por completo?, ¿Alguna vez estuve en el camino?.
Han jugado a gallinita ciega con mi vida y la han dado demasiadas vueltas como para encontrar algo. Todo era negro, ahora todo da vueltas y yo estoy parada, después yo me moveré y todo será borroso.
Quiero cambiar de juego. Necesito cambiar de juego o acabaré convirtiéndome yo en el juego.
Soy bipolar. Paso de querer dejar todo a estar para siempre y descojonarme de todo.
No sé, he deseado tantas veces mandar todo a la mierda y de tan diversas maneras que empiezo a dudar que eso ocurra.
No tengo voluntad para nada. Es algo que nunca ha existido en mi.
Me siento frágil, débil, enfermiza, quebradiza, deleznable. Terminaré por ser otra de tantas muñecas rotas de la sociedad.
Demasiado voluble.
Me gustaría tanto saber como me ven; si es que alguien me ve.
Quiero terminar sola. Nadie se merece el privilegio de verme desaparecer; la mayoría de personas (si es que se les puede llamar así a esos seres inanimados) huyeron de mi en vida; no se merecen disfrutar de los momentos de gloria conmigo. Además, sudo mucho que nadie quiera verlo.
Desvarío continuamente, soy así.
Mejor dicho, la sociedad me hizo así. Necesito tomarme las cosas disueltas en humor de serie B y aliñarlas con ironía para que sea mínimamente digestivas

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