25 ago. 2010

Dos…

Una caricia, sentir tus dedos recorriéndome
Tus labios recaen sobre los mios
Respiro profundamente y me regalas una mirada en la que perderme.
Y es en tu regazo donde se desatan mis sueños,
son tus brazos mi mejor abrigo….
Y no hay mejor vestido que nuestra desnudez
para recibir a la pasión.

Llega la mañana y el sol golpea el cristal.
Sus rayos nos encuentran entrelazados, no podría dejarte escapar ahora.

Cuando abro los ojos solo el vacío…
En tu lugar solo aire, aire y dolor.

Salgo en busca de algo…
quizás sean respuestas disfrazadas de ti.
Y en el ocaso te encuentro;
volvemos a ser dos.
Regresas y resucitas lo que había muerto en mi.
Vuelvo a sentir tu aliento en mi cuello,
tus palabras que me guían en esta locura.

Y noche tras noche espero su regreso…

No hay comentarios:

Publicar un comentario