19 abr. 2015

Una Tarde de Domingo Normal.

Las palabras se leen
de una manera,
y tienen varios significados
mil sentidos
millones de bocas
Mis palabras
son como las demás
pero
todas significan lo mismo
Del amor
al odio
todas tienen tu nombre.

6 mar. 2015

Esas Cosas Que No Tienes Que Entender.

Ya casi no es ni madrugada…
estas horas en las que ya prácticamente es mañana, pero es hoy.
Hablas de un nuevo día y sin embargo todo lo que haces lo contabilizas en el anterior

Y siempre es culpa de la madrugada que nos lleva a estas reflexiones
O de ese dolor de las nueve de la noche
Que sabes que solo va a salir con el grito del silencio de la noche
Silencio de vidas, de pecados, del propio silencio que casi te atreves a romper

La madrugada que nos lleva a escuchar canciones sin sentido
a pensar cosas sin sentido de esas que duelen…
     ¿a pensar cosas sin sentido?
     a lo mejor son pensamientos con un día de menos
     y cuando llegue la vida, la madrugada dirá
     "os lo advertí"
a pensar en cómo dormirá esa persona
     que no duerme a tu lado
     que no responde tus mensajes
     que, quizás, la estés pensando tanto
     que ella ya no puede pensar en ti.
que es la que se ha llevado nuestro sueño.

A estas horas el mundo se anula un poco
nadie habla, ni calla…
Y sin embargo algunos sentimos que nos muerde dentro la vida
que ahora se oyen mejor que nunca los gritos de todo lo que hicimos mal
     o no hicimos
se oye como gritamos lo que nunca dijimos
y ya a estas horas… como si fuéramos un niño llorando en la puerta de la habitación por una pesadilla
hay que buscar condiciones para dormir
     hoy me duermo si…
Y siempre la misma condición:
gritarle a la mañana toda la madrugada
Gritarte, toda la madrugada.
Siempre convencerse
… ya llegará otra madrugada.

Y a la mañana siguiente no poder decir que fue un sueño
porque no hubo de los de estar dormida
Pero sabes que estuviste esperando toda la noche 
Colarte en los sueños de ese dormido.

22 oct. 2014

La Ignorancia del Final.

… Y él dijo horas más tarde, cuando ella ya volaba lejos:

"Vivimos demasiado condicionados por las canciones tristes del pop británico (esta idea ya sale en alguna película, alguna de esas que te harían llorar al final y de las que nunca consigo recordar el título).
Quería decirte que lo siento, que digo las frases más irrelevantes en las despedidas, y quien se despidió de mi lo sabe.
Para qué voy a decir lo que siento, lo que te siento, lo que me duele, la verdad; ¿Para qué? Si cuando te abrazo siento que lo sabes todo. 

Y por esto es por lo que a todo le añadiría cinco minutos más, y aún así en estos minutos seguiría diciendo absurdeces.
Yo, que siempre me estoy marchando y nunca me voy del todo; y cuando vi "Lost in Translation" pensé. La encuentra. Y la besa y no la deja, qué idiota dejaría a una mujer así ahí plantada. 
Pero un final así no habría tenido sentido.
Y aquí estoy.

Sentado en la cama, oyendo como los vasos vacíos movidos por el viento hacen un ruido muy nuestro. Un ruido a "nos estamos acabando y casi ni hemos empezado", a "me marcho y al final siempre me quedo aquí a tu lado" que me retuerce entero por dentro. Me estoy quedando con las ganas de bajar a la calle y darle una patada al vaso y decirle que se vaya bien lejos. Al horizonte ese que no se alcanza, porque sino, no sería horizonte.
Y seguro que luego me iría corriendo a por el vaso porque tendemos a cosificar nuestras historias y nos da mucho miedo perdernos de vista.

Te voy a contar un chiste para quitar hierro al asunto: "no te vayas, le dijo la sartén al cazo"… espera. El chiste no era así… mi despedida era así.

Y ahora que nos hemos quedado fuera de juego es cuando por fin me doy cuenta de como teníamos que haber rematado la jugada. Y ahora que dices que te vas de verdad espero que vuelvas a decirme que no te vas.
Ahora que ya es muy tarde.

Yo quería besarte y convertirte en mi enfermera tras la guerra, convertir esa calle vulgar, vacía y llena de charcos en Times Square. Pero precisamente estamos hablando de eso, de que cuando me despido nunca hago lo que quiero, y aquí estamos viendo amanecer yo y todas las maneras de las que no me despedí de ti y que espero no poner en práctica nunca.
No contigo.
Para que no vuelvas aquí, para que vuelvas llena de luz.

Y te vas, y ahora que no estamos dime que lo estás sintiendo, que sí que te llega, que te estoy rompiendo todos los huesos en este abrazo y te estoy mirando a los ojos pequeña ¿lo oyes?, concéntrate en esa voz… esa misma que te dice que no te marches desea que vayas siempre en una sola dirección: la que te vaya a hacer total y absolutamente feliz. Porque te lo mereces. Vuela, corre, salta, baila… no pares; este viaje tienes que hacerlo guiándote de tu instinto. Dentro de diez años nos tomaremos ese café que nos debemos en algún lugar lejano y exótico; o en el bar de aquí; y tu tendrás miles de historias geniales que contar.
Y cuéntame qué tal te va, qué haces, cómo brillas, cómo triunfas – porque lo harás –. Cuéntamelo aunque no esté – que seguramente no estaré, la vida es así –, cuéntamelo en tu mente porque me encantará estar donde sonrías.

Amiga, ha parado de llover, ya es de día y sale el sol. Hoy sale sólo el sol y deslumbra su luz.
Sé feliz, sé muy feliz y nunca pares hasta que encuentres esa felicidad que casi da vergüenza tener y presume de ella, lo mereces por ser como eres.
Este es tu momento. Me tendrás siempre dónde sea que quieras estar.

Quizás el problema es que me despido un poco largo.

O que hay personas de las que nunca me sabré despedir."

1 oct. 2014

No Despertéis a Octubre.

Y vio llegar al frío.
La niña que añoraba el sur
el sur que no conocía
y el calor que vendían los folletos
se reencontraba con el frio.

Asomándose a la ventana
recién estrenada la noche
sintió todo el peso del tiempo en sus hombros
y el frio en su rostro desnudo
la dejó en los huesos

En los huesos de los besos
Viajando a lugares llenos de gente
eternamente vacíos
Lugares comunes
y siempre desconocidos.

… cierra los ojos.

Y esta noche
va a esconderse del frío una vez mas
va a esconderse
en los recuerdos de cómo ardías en su piel.

21 sept. 2014

Sabíamos Que El Otoño Llegaría…

…pero en aquel momento aún era verano.

Y se ha acabado el verano.
Y lo verdaderamente importante es que se han acabado las sandalias, nuestra piel dorada y brillante bajo el sol, las risas, los planes, vivir el último plan que se nos hubiera pasado por la cabeza sin prestar atención a si era de día o de noche. Y es que, no nos hemos dejado ni un minuto por vivir.
Ni uno.
Y ahora empieza el "corre que no llegas a clase", las noches en vela estudiando, el retorno a la ciudad, todas y cada una de nuestras rutinas asomando a la vuelta de la esquina; y otras tantas cosas que si sigo enumerándolas me harán querer meterme en la cama y no salir hasta que llegue abril.

     "Oye, ¿te acuerdas de aquella noche cuando…?".
Da igual de la noche de la que hablemos, el resultado final será una sonrisa. Seguro.
Nunca había un vaso vacío para brindar, nunca estaba nadie solo, no dejábamos nunca que las cosas que nos dolían o nos preocupaban se quedaran; no estaban invitadas a la fiesta, las dábamos cita para otoño y desaparecían y ahora… ¿quien se acuerda de ellas?.
Cantar a gritos continuamente, ¿quien hubiera imaginando que nuestras gargantas llegarían hasta aquí?, o nuestros pies, que no nos hemos dejado ni una sola canción por bailar.
Aunque muchas las bailaríamos de nuevo encantados.

Cuando llegue diciembre, con su frio profundo castellano, ese que llega hasta los huesos, recordaré las escapadas a ninguna parte, toda la gente nueva que apareció por sorpresa y me sorprendió haciéndome sacar mi mejor versión, aquellas mañanas en las que nos despertábamos cantando en medio de nuestra propia fiesta, alimentándonos de anécdotas y… ¿dormir? tenemos todo el invierno para eso.
Éramos verano, sol, luz, y queremos volvernos a sentir así de vivos y brillantes.

Nadie sabía nada de septiembre en agosto, sólo sabíamos que al día siguiente saldría el sol y lo demás no importaba, teníamos entre las manos todo para hacer una buen día. Y lo hacíamos. Uno tras otro.

Yo abro la maleta para irme, para llenarla de jerseys, botas… cierro del todo este verano. Cerramos este verano y el que viene volveremos a abrir las verbenas, las botellas, las toallas, las tardes de sol y las noches infinitas.

No dejemos que el otoño nos robe esa energía que no nos ha dejado parar ni un sólo minuto; por todos aquellos que no nos imaginábamos así este verano y no queremos imaginarnos el que viene, y que en el peor de los casos sea tan fantástico como este.

     "Chicas, ¿nos vemos mañana por la mañana?"

Dejemos el calendario de lado, nos vemos en la próxima tarde de sol, aunque sea pleno enero, que ya nos haremos el verano nosotros.

Os espero en cualquier banco al sol.

13 sept. 2014

Madrugadas….

Había curiosidad
Nos callamos muchas cosas
Muchas
Pero no mentimos
aunque no dijéramos la verdad.

Me asaltan las dudas
entre tanto que tu no me robas
ni un minuto de este desorden.
De sí esto es el después
De si esto;
Nada,
Es todo.
Y me duermo mejor
     –que no más a gusto–
pensando que no duermes.
Sin debernos nada
Sin promesas, ni denominaciones
Me mantengo pensando
que no duermes
por pensar en cómo
romper
la espera
que de romper el silencio me encargaré yo.

27 jul. 2014

En Otro Desorden de Cosas.

Hay silencios
y silencios
y placer.

Y después y encima de todos
está tu susurro
tu voz en formato caricia.

Hay vidas
hay una infinitud que desconocemos
que nos hace diminutos
y brillantes.

Hay momentos
que surgen
de momentos fallidos
y nos dejan en este punto.

Aquí,
sin retorno
sin saber como parar 
y al lado del precipicio.

Aquí, 
en ninguna parte,
mirándonos reflejados en los ojos del otro
nos convertimos en brillantes,
enormes
y nos sentimos seguros
y encontrados.

12 may. 2014

Los Días No Vividos.

Dejamos todo el amor para el final.
Nos queremos todo lo que nos teníamos que haber querido en el último momento
Cuando no hay más luz que la que se apagó
cuando todo está quemado por las llamas que no sabíamos controlar
en el preciso instante que te pierdo de vista
comprendo.
Sin aprender que no dependemos
que nos desprendemos
y que las palabras que no dijimos son los días no vividos
días de una historia paralela
sin pudor, repitiendo sin mesura lo que nos calma
lo real.

Los días no vividos que pretendemos vivir siempre en el último minuto
de las historias que matamos en los días que si vivimos.